Hazlo casi oficial.
Mantenlo deliciosamente humano.
Convierte «dijimos que lo haríamos» en un acuerdo firmado en menos de 60 segundos. Sin cuenta para firmar, sin laberinto legal y con una prueba de verdad.
- Sin cuenta para firmar
- Pensado para el móvil
- Alojado en la UE
El Pacto del Último Cruasán
Camille se compromete solemnemente a dejar el último cruasán a Noa cada domingo, salvo resaca verdaderamente histórica.
< 60 spara poner el acuerdo en marcha
0cuentas para firmar
1 preciopor acuerdo completado
De «espera, ¿qué acordamos?» a firmado y resuelto.
Tres pasitos. Sin odisea de registro. Sin malabares ceremoniosos con PDF.
- 01
Ponle nombre
Añade un título, unas líneas y dos correos. La burocracia puede quedarse fuera de esta.
- 02
Fírmalo
Cada persona abre un enlace privado en su móvil — sin cuenta, sin rodeos.
- 03
Guarda los comprobantes
El PDF firmado y su registro de auditoría llegan a las dos personas.
El nombre es la broma. La prueba no.
Detrás de la interfaz divertida, cada acuerdo completado registra quién aceptó qué, y cuándo, en un archivo de prueba claro.
Una prueba que de verdad entiendes.
Una firma electrónica simple para acuerdos del día a día. Te decimos lo que prueba — y lo que no.
- ConsentimientoLa acción de firma y el acuerdo quedan registrados.
- Marcas de tiempoCada evento conserva su fecha y hora.
- HuellaEl documento queda vinculado a una huella SHA-256.
- Registro de auditoríaLa cronología completa se mantiene legible en el archivo de prueba.
Divertido cuando encaja. Serio cuando cuenta.
Para apuestas, retos y pequeños pactos legendarios.
Divertido por diseño, con una advertencia honesta y cero falsa pose legal.
Para acuerdos que mantienen la corbata.
Una experiencia neutra y creíble, del primer borrador al PDF final.
Tu palabra merece algo mejor que una nota de voz perdida